Acabo de salir de la
estación con el billete de metro entre los dedos —como si fuese la radiografía
de una nena con mariposas de metal en el estómago— hace frío y los árboles
entran lentamente en los cajeros automáticos para protegerse del invierno.
Dicen que aquí no se empadronó ningún ángel ex
guerrillero, ninguna flor murió aquí a causa de una lluvia de abejas y
magnolias. Da igual, he decidido tomarme dos segundos de respiro, olvidar que
la realidad es un pájaro encerrado en un espejo, un goteo incesante de sus
plumas en el hemisferio azul del corazón. Esta mañana me he despertado con tu
nombre sobre los labios (aunque creo que el
no hablarnos es el lenguaje que mejor nos define), sonriendo como una carta
recién abierta. El alba, como un animal a medio hacer, nos ha reconocido como
pájaros. Es cierto, son ellos y no otros los que se esconden entre las costuras
de la lluvia al empezar el día. Son ellos y no otros los que descienden por las
monedas de los termómetros para traernos el recado de los hombres del tiempo.
Sí, es cierto, tengo un problema con las aves en general, las encuentro
inquietantes cuando llueve y creo que, si fuese por ellas, volarían sólo en
primera clase. Sé que escriben, en silencio, partituras de miel contra los
árboles y que las flores les dan angustia porque tienen el mismo pensamiento de
los astrofísicos cuando se enamoran. Nada de esto tiene que ver con el objeto
de este poema que era —vaya tontería— describir una jaula o, quizás, llorar
como un niño por la ejecución de una lágrima, atiborrarme de cafeína y
crisantemos solitarios. Ya lo sabes, los paraguas son los habitantes más
sinceros de esta ciudad en blanco y negro. Honradas sean las lágrimas de
recambio en las gasolineras de mi corazón. Honradas las estrellas que chillan
de noche cuando aún el cielo no ha fijado sus engranajes y se parece a una
ratonera para cometas y meteoritos. Ya lo sabes, no se habita una ciudad, sino
la soledad de sus gentes, ya lo sabes, un pájaro no es un pájaro, sino un
invento de la necesidad de volar sobre la jaula de tus labios. Como lo ves, estoy hecho polvo y las redes de mi
corazón ya no están para peces.
sábado, 9 de mayo de 2015
viernes, 18 de julio de 2014
Canto
el tiempo tiene miedo
el miedo tiene tiempo
el miedo
pasea por mi sangre
arranca mis mejores frutos
devasta mi lastimosa muralla
destrucción de destrucciones
sólo destrucción
y miedo
mucho miedo
miedo.
(Alejandra Pizarnik)
el miedo tiene tiempo
el miedo
pasea por mi sangre
arranca mis mejores frutos
devasta mi lastimosa muralla
destrucción de destrucciones
sólo destrucción
y miedo
mucho miedo
miedo.
(Alejandra Pizarnik)
lunes, 14 de julio de 2014
El baño
Mientras el agua cae
sobre tu cuerpo
yo pienso
que de todos los cuerpos del mundo
tú posees el más preciso.
Tienes algo de intercambiable
conmigo, algunos órganos secretos,
los más saludables y hermosos,
o el sabor
o la mirada.
Ayer
me acerqué por tus espaldas
y deslicé mis manos
bajo tus axilas
hasta tocar tus senos. De pronto
sentí
el temblor de una restitución:
si yo hubiera tenido tetas
serían
como las tuyas.
sobre tu cuerpo
yo pienso
que de todos los cuerpos del mundo
tú posees el más preciso.
Tienes algo de intercambiable
conmigo, algunos órganos secretos,
los más saludables y hermosos,
o el sabor
o la mirada.
Ayer
me acerqué por tus espaldas
y deslicé mis manos
bajo tus axilas
hasta tocar tus senos. De pronto
sentí
el temblor de una restitución:
si yo hubiera tenido tetas
serían
como las tuyas.
José Watanabe
(Perú, 1946 – 2007)
viernes, 11 de julio de 2014
Una mañana calurosa en Iquitos
En un locutorio cerca de la plaza de armas de Iquitos, una mamá y un papá hablan con su hijo que ha dejado a la familia para irse a estudiar/trabajar a algún otro lado (¿Lima?). Van turnándose el teléfono para hablar los dos, casi con desesperación. Pero es la mamá la que habla más. "Quizá esto no es para ti, hijo, es que tú te pareces mucho a mí. Si crees que es mejor volver, vuelve no más".
El vidrio medio roto que separa a una cabina de la otra, me permite escuchar las conversaciones de los otros clientes del locutorio. Me permite fantasear con lo que se dice del otro lado del auricular, con esas vidas ajenas y a la vez cercanas.
El vidrio medio roto que separa a una cabina de la otra, me permite escuchar las conversaciones de los otros clientes del locutorio. Me permite fantasear con lo que se dice del otro lado del auricular, con esas vidas ajenas y a la vez cercanas.
martes, 22 de abril de 2014
horóscopo
"I feel that if anyone in business or love is plotting anything behind your back, at work or at home, you will find out about it near April 28. Others around you may not understand or want to accept what the information means, but you will understand what is uncovered, quite instinctively and immediately. Listen to your own instincts on this, and don't be swayed by others, who, good intentions, may lead you in the wrong direction. Your heart will not forsake you, so follow it.
A relationship will become increasingly important to you now, in the days following April 28, and you will need to decide about its future. If you are in love, you may marry soon - perhaps sooner than you anticipated. If you have been unhappy, however, you will need to work on the relationship to fix it, or leave."
jueves, 22 de agosto de 2013
domingo, 18 de agosto de 2013
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